Destacada

Miércoles de Todo en una

Soy escritora, eso creo.

“En la medida en que estás consciente de que todo pasará,

no le ves lo inútil a la vida”.

— IliaH.R.

En el ejercicio del renacer, comprendí que debía ser efectiva, así que me presenté a Ada-Mor, una chica que toma su milagro del día y enciende chispas de amor a diario.

Conoce su ficción optimista el próximo miércoles.

Viernes de Todo en una… Pandemia

Soy mamá y comparto tiempo…

“Cuando vivo la vida con curiosidad, todo parece ser útil”

IliaH.R

A ver, esto es serio; entonces ¡Pregunte!

En este caos mental y físico que estamos viviendo, es bueno pensar en cuestionarnos cosas más allá de las que produce el inconsciente colectivo y se plasman en los memes; éstos últimos que llegan para reír un poco gracias a aquel alivio extraño que produce el saberse acompañado en la calamidad o, aún más raro pero cierto, para desestresarse con un: “Hay peores que yo”.

  • Si pudiera salir en este momento ¿A dónde y con quién iría? ¿Por qué?
  • ¿Qué tanto he valorado mi vida y mi trabajo al día de hoy?
  • ¿Tengo alguien a quién pedir disculpas por algo?
  • ¿He ahorrado?

En mi casa jugamos el juego de las preguntas capciosas.  Se trata de redactar tres preguntas cada uno e introducirlas en una bolsa, luego hacer un círculo, sacar una pregunta por persona, responderla de uno en uno, y pedir a alguien más que responda esa misma pregunta y luego lea y responda la que sacó de la bolsa.

Es divertido, se aprende y se conoce sobre inquietudes de nuestros cercanos. Se trata de que no pregunte ¿Cuál es la comida favorita? El color o la canción, eso ya lo debe saber… mmm… debería.

Escriba preguntas como ¿Qué me gustaría hacer después de esta vida? – a lo mejor ninguno la podamos responder o tal vez le vuele la imaginación – ¿Cuántas veces he sido juzgón? ¿Por qué le caigo mal a los demás? Conteste y luego haga una pregunta a alguien en específico o a todos. Contesten y luego hagan lo mismo…

¿Qué se busca con este ejercicio tan simple? Las respuestas originales, la esencia perdida de cada quien. Sonreír por algún motivo.

Hágalo, procure no mentir y que se le ocurran buenas cosas para preguntar.

Ya lo sé, su abuelita le dijo que no se metiera en la vida de los demás, pero a su abue no le tocó estar encerrada por la pandemia. Y si sí, a lo mejor llevaba su preguntón.

Miércoles de Todo en una… Nada es de nadie

Soy escritora, eso creo

“Si el amor no es perfecto entre tus brazos, el haberte respirado me hizo útil…”

IliaH.R.

Nada es tuyo

“Comienza a aprender, y sus descubrimientos son útiles para los demás…” En sus perpetuos momentos de distracción mental, que le hacían huir de recuerdos tristes, el relleno predilecto eran las charlas con sus amigas. Sonó el teléfono al regresar a casa, luego de su carrera matutina y era una de ellas, Jasi. Tenía un problema que la atormentaba.

Ad era experta en discursos. La vida le había enseñado a ponerlos en orden. Si bien era una traductora jurada de renombre (al menos en su cabeza), investigadora nata y leal científica, jamás hablaba una sola palabra de lo que no conocía. Prefería callar, observar y aprender. Atraída por esa condición lamentó no haber preguntado sus datos a la anciana de la mañana. Cuánto caudal de sabiduría se reflejaba en su amable rostro.

Al medio día, J apareció en casa de Ad totalmente desubicada. Desde el cabello hasta la suela de sus zapatos esparcía desgano. El baño no había sido una opción matinal y era imposible ver sus adorables ojos azules debido a las gafas oscuras gigantes que modelaba. El caso es que los párpados le habían aumentado considerablemente gracias a una noche húmeda y sentimental.

J, se había enrolado mentalmente con una persona. La amaba en serio. Su problema era el más común de los que suceden en las relaciones interpersonales: no era correspondida y se había decidido por el lugar de víctima. Ad estaba implicada en los asuntos del corazón gracias a su espiritualidad nata. La práctica no era de su agrado, pero la teoría la conocía y era su aliada cada vez que recibía un golpe. De modo que tenía que ser muy buena desechando impurezas en pocos días.

–        En serio perdiste el control de apagado en las lágrimas amiga. Primero, será mejor que me digas si te sientes utilizada, si lo estas siendo en realidad, o fue obra maestra de tu mente. De ese modo partiremos de cero. ¿Qué dices?- Al parecer, el conflicto que existía dentro de Ad sería resuelto con la charla que tendría con J.  Su novio la había dejado hacía un mes. El sujeto había cambiado el discurso de la noche a la mañana. Le dijo que no la amaba. En su mente resonaba el “eres muy importante para mí, y te quiero mucho, pero de amarte, amarte, no te amo”. Ad era consciente de que frente a esa situación no había otra salida que aceptar y que la depresión no sería más que la revelación de su ira reprimida. El disgusto iba más allá, sentía que había sido engañada durante tres años, escuchando te quieros al por mayor y que, al final, había desperdiciado su valiosa energía en un tipo que nunca la tomó en serio. Ad sabía que el amor se da incondicionalmente, pero esto le parecía engaño. No existía el futuro en aquello que había creído. Si era el caso de J. limpiaría su conflicto diciendo que si la gente inescrupulosa se te pega, es porque algo de ella tienes, que lo debías borrar de tu conducta y seguir más limpia que antes. Eso era en serio una buena salida. Jamás utilizaría a una persona de forma tan macabra, aunque quizá ya lo había hecho antes. Sin embargo, J. tenía cartas diferentes que barajar.

– Nunca me mostró afecto más allá de la amistad. Por eso soy una estúpida.

– ¡Ey! partamos de que no te insultarás. No en mi presencia ¿de acuerdo?!. Nada de lo creado en este mundo por Dios es estupidez.

– Y ¿cómo le llamo a esa forma de inventar tonterías?.

– Así: ¡Me lo inventé! El problema amiguita es que no tomaste en cuenta que hay decisiones que son de dos. Tú sola no puedes tomar el rumbo de una amistad y dirigirlo por el amor de un noviazgo. Debías consultar si eras correspondida. Sabes qué se me ocurre en este momento, que aquello de nada es para siempre no existe como tal. De hecho muchísimas cosas, en cuenta el alma y el amor puro, son para siempre, pero lo que sí es cierto, es que: nada es de uno. Nada te pertenece J. cada ser humano es libre de tomar una decisión y dejarte fuera de la misma o invitarte a entrar a un sitio en el que tú también sientes que puedes compartir porque hay complacencia. El problema real es que tú ya te haces la película de que estás dentro y te ves así y la cosa va así y será así… eso no es justo. El futuro se construye con el presente y cuando es de dos son decisiones compartidas, no las que planea tu cabeza sola.

– Lo sé, tengo que alejarme.

 – ¿Qué vas a sacar con alejarte? Continuar pensando en lo que pudo ser y no fue. Mejor quédate, enfrenta tu miedo a la realidad y construye una relación verdadera que se ve con los ojos, se admira con el corazón y no se inventa con la mente. Yo sé que él te quiere y te necesita, como amiga. 

Jasi se retiró tranquila a casa. Por la noche harían una fiesta para despedir el año, y mientras Ad cocinaba y se admiraba por las respuestas a sus propias interrogantes, encontradas allí dentro, se cortó. De un grito mostró su profunda herida. – ¡Sólo eso me falta. Este sí es mi dedo y no quiero quedarme sin él!-.

Sin duda el aprendizaje es un largo camino y práctico a la vez.

El miércoles, A punto de evolución

Lunes de Todo en una… Huerto en casa

Soy saludable

“Porque llevo dentro lo que consumo… y me caracteriza”.

IliaH.R.

En cuestión de huertos, Hábito Verde

Entre las posibilidades de sobrevivir en épocas de desconfianza, cuando no se sabe a ciencia cierta qué calidad de productos llevas a casa luego de ir al mercado, está la de entretenerte con tu propio huerto en casa, que costará alrededor de USD7.

En este post despliego la conversación con el equipo de Hábito Verde, ingeniero y nutricionista, quienes nos detalla en pocas y sencillas palabras los beneficios de dedicarle un espacio a nuestro propio huerto.

¿Por qué adoptar una responsabilidad de estas?

Porque entretiene, porque sabe uno lo que se está comiendo y a la vez te hace consciente de ti y del medio.

¿Qué clase de cultivos podemos tener?

En principio debes saber que no tendrás el cien por ciento de la alimentación requerida en casa si no se tiene el espacio adecuado, pero, podés utilizar un mínimo para “complementar” tu alimentación. Y eso ya es un avance serio de salud y cuidado personal.

¿Cuál sería ese mínimo?

Especias – menos cilantro que requiere cuidado ambiental-, espinaca, acelga, hortalizas, cebolla, tomate, hierva buena, perejil. Tal vez se me escapa algún otro.

¿Cómo se saca provecho con ese mínimo?

Evidentemente das sabor a tu comida. Ya teniendo una gran variedad de especias podés comer saludable solo ocupándote del sabor que le darás a los platillos que cocines. Lo que no te hará sentir que haces dietas sino que comés saludable y rico a la vez. Otra ventaja, la espinaca, por ejemplo, es cara y es, además, un cultivo hermoso que saca y saca y saca producto alegrando el lugar donde la tengás, también la lechuga, y no hay que salir a comprarlo. Las zanahorias son pequeñas y las cebollas también, pero serán orgánicas sin duda, con mucho sabor y nutrientes.

¿Qué espacio requiere?

Depende de las necesidades de cada quien, pero lo mínimo son 50 cm cuadrados. O algunos botes de vidrio para tenerlos cerca de la cocina, en las ventanas, por ejemplo.

¿Los cuidados son demasiado demandantes?

No. Deberás regar, y dígame usted ¿cuántas veces ha salido a regar la albahaca,  el mero o el pericón que noté, crece en su jardín?

– Interesante, lluvia y sol natural.

Pues ya ve, sólo hay que cuidar los animalitos, para los que hay productos que los repelen y darles unos golpecitos de vida con abonos orgánicos. Fuera de ello, sólo tendrá que disfrutar, ni siquiera encargarse, del clima.

Todo lo que vaya poniendo tiene que ir personalizado y adecuado al lugar.

¿Son compatibles las mascotas y los huertos?

 Depende del cuidado que se tenga con ambas cosas, eso sí, siempre por separado.

¿Qué presupuesto se requiere para un huerto básico?

Tierra permanente en una caja de 50cm por 50cm, las semillas, algo de sustrato de Lombricompost (que es abono orgánico), recipientes, que muchos pueden ser reciclados, cuesta más o menos Q40, gastos de asesoría para que lo haga bien, y echarle ganas para lograr meses y meses de producción sin más gasto.

Más información habitoverdegt@gmail.com

Curiosidades

Siempre es mejor nutrirse con las cosas que da el lugar donde vivís. Porque si el mango se da en condiciones de calor tiene los nutrientes que necesita el cuerpo en ese clima.

Mejor hay que aprovechar lo que se da en el lugar donde vives.

En Italia, son comunes los huertos en casa.

Próxima semana: Las Suculentas

Sábado de Todo en una

Soy de Dios

y en su descanso es cuando no soy Todo

La batalla no es de humanos

Fue un compañero de trabajo. De los que pueden ser cercanos. En realidad yo lo conocí cansadito. Era la condición de su enfermedad.  Era un genio para fotoarte, pero lento, de quien todo el mundo se queja hasta que muere y se dice de él “buenísimo”, sin que pueda escucharlo ya.

Por fortuna soy de las personas que en vida exalta a quien lo merece y con su aporte procura que mi trabajo funcione mejor.

Pues, estaba allí, mi amigo Mynor con su hija, y nos expresó: “Estoy vivo porque Dios decide cuántos días tengo. Así que seguiré dándole batalla a este cáncer de huesos”. 

En esta condición, es común escuchar hablar de Dios y de una batalla. La razón es que todos desean un milagro pero no creen en ello. El verdadero temor, continúa siendo hacia lo material. Miedo al dejar de ser. El tener que abandonar el empleo, el tener que convertirse en una carga, el tener que permanecer postrado, el no saber si se contará con fondos suficientes para “sanar”;  o, el sentirse tan cansado que crea que ya no tiene fuerzas para hacerse cargo de nada y simplemente quede en el olvido.

Mynor falleció, y no porque no fuera un luchador, sino porque no existe tal batalla. Es cosa de Dios. Nos corresponde ser eficaces y sinceros al orar y pedir. Eso significa vivir en agradecimiento, amando y siendo felices a cada paso, porque un día nacemos y otro, con seguridad, y por lo que toca, nos vamos.

Aún discuto por cosas simples una buena parte del tiempo, pero mi deseo es expresar mis malestares y volver a Dios siempre. Porque Él es alegre.

Me gusta mucho escuchar el salmo 27, como la historia del fin de la oscuridad mientras escribo. En un tiempo de búsqueda opté por mantras cuando me ocupaba en algo, en otra época música rock; casi siempre tuve música de todo tipo a mi alcance. Soy melómana y empática. Lo melódico armónico no me distrae. Ahora opté por salmos cantados en hebreo. No los linkeo para evitar problemas. Los sugiero como una manera diferente de concentración espiritual.

“Mientras más vivo, me vuelvo menos complicada. Y eso que nunca he sido complicada”

IliaH.R.

Miércoles de Todo en una…

Soy escritora,

eso creo

“Ver hacia adentro y hablar sin pensar, es el ancho de la realidad”

IliaH.R:

Nada es de nadie

“Ad comienza a aprender, y sus descubrimientos son útiles para los demás…”

En sus perpetuos momentos de distracción mental, que le hacían huir de recuerdos tristes, el relleno predilecto eran las charlas con sus amigas. Sonó el teléfono mientras regresaba a casa, luego de su carrera matutina, y era una de ellas, Jasi. Tenía un problema que la atormentaba.

La otra semana sabremos qué le sucede a Jasi, porque apareció su amiga cae mal.

La amiga cae mal de Ad se acerca. Seguro trae algún otro sudoku de la vida que necesita resolver. En realidad esa chica no es mala. Simplemente no ha encontrado el gusto por hacer grupo. Y ella misma no lo comprende.

Ad la ve y al instante la niña le comunica sus aflicciones del momento. Después de que nuestra amiga le preguntara cuál era la función del espejo que llevaba en las manos.

  • Hace un rato me dijeron que me vea al espejo, y hable sobre mí. Trataré de ser eficaz en ese quehacer. Espero que nadie más que tú Ad se dé cuenta de lo que hago.

“Bueno, aquí estoy. Nací como niña índigo y ahora soy una adulta índigo y no sé qué hacer aún…

Los esquemas de la vida no me convencen, y no soy rebelde. Simplemente tengo caminos propios para llegar a buen término en mis faenas.

No soporto a mis jefes y no es que los odie, es que no me gusta la gente cuando se hace bolas de la nada y grita y se ofusca por nada. Para mí la solución es antes que el problema. Para ellos el estrés es el que cubre su ineficiencia. La paz es el amor, y el amor da todo por añadidura. Entonces ¿de qué tengo que preocuparme? Si no estoy en sintonía con lo que hago, no lo hago y ya.  Habrá otro que siga reglas torpes. Para mí son torpes. ¿Que caigo mal? Mmmm… Nunca me ha importado. No soy rara, solo me gusta como soy. En realidad, soy diferente. Y no me molesta quedarme sola en mi casa escribiendo y describiendo mi mundo, mientras el mundo está enfiestado o aglutinado en la calle. Cantando borrachos a gritos al amante ausente frente a la pareja fija, poniendo como excusa el karaoke. Aprendí a cuidarme de la falsa felicidad, que atrae falsos felices. Fingir felicidad conduce a borracheras absurdas y fiestas innecesarias, que en lugar de aliviar agobian de más. El ruido no es mi centro. El silencio me da confianza. Me fascina platicar, pero no banalidades. Aún a lo más simple trato de encontrarle el sabor en lo sublime. Cuando no lo tiene, cuando no lo encuentro, lo dejo. No me quedo con nada que pese extra en mí. Siempre he percibido que ser liviano es ser brillante. Y no digo famoso, sino atractivo con ley, es decir, el imán de lo imperfecto que quiere ser transformado. Esa postura es cómoda. No soy un maestro, nada que ver. Pero me gusta compartir y poner en qué pensar a los demás. Al final, se logra que ellos reaccionen y se muevan, sooolo porque les caigo mal. Jajajaja es curioso, agradable y emocionante caminar por la vida dando toques eléctricos.

Como soy, soy feliz y agradezco mi naturaleza limpia, clara y revoltosa.

Tengo defectos gigantes, celos, bravura, que sé que cuando aparecen es porque equivoqué el camino. Me hacen andar en una cornisa de cincuenta centímetros. Pero sé que si encuentro la ventana me pongo a salvo, porque los elevadores solo están dentro de los edificios. Afuera tendría que esperar un pájaro prehistórico que aguantara mi peso, es decir, vivo en la fantasía y corro el peligro de caer y romperme hasta el último hueso en tan sólo medio metro, luego  quedar viva, destrozada y adolorida. Esperando por el tiempo… Y entonces tiempo perdido. Así que ¡Que vivan las virtudes y la prudencia!”.

  • Wow! Esto sí que fue liberador – concluyó Ad, al notar el último suspiro de su amiga “cae mal”.

Martes de Todo en una

Soy sobreviviente

“A grandes rasgos, un par de cosas que todos saben, pero que yo viví y comprobé que pasan del mito… Existen” IliaH. R.

IliaH.R.

!Qué terribles los hospitales!

Tres veces fui a dar a una emergencia de hospital durante el año 2019. 

La primera muy mal, la segunda grave y la tercera al borde de la extinción.

Pero bueno, el caso en este momento no es por qué, sino las situaciones de todo tipo que viví. Algunas dan más miedo que la misma enfermedad si no fuera porque ésta ya tiene ocupadas las terminaciones nerviosas. Todo ocurrió en el sector público, porque mi esposo falleció y los ahorros se fueron con él, la pensión del seguro social y las cuentas no se resolvieron nunca, y antes me vi grave buscando oncólogos que no cobraran.

Lo primero que ví fue que en la emergencia de maternidad y ginecología del Hospital de Antigua se reciben tantos casos como para escuchar gritar a la jefa de enfermeras de turno en la madrugada algo así: “¡Si alguien más quiere dormir acá esta noche, que traiga su cama…!

O la expresión de más de un residente: “Por favor, el paciente que dijo que ayudaría a Fulano de tal con el dinero para comprar su medicamento, vaya a la farmacia ya. ¡Qué urge!

Y otras veces, leer: “No se preocupe por traer el utensilio desechable para examinarla, aquí tenemos”.  Y ver los tales utensilios sucios, tirados en una cubeta, al pie de la camilla.

En la sala de quimioterapia: “No hay medicina. Quien quiera comprar la propia recibirá su tratamiento”.

En la clínica de rayos x: “Venga el martes temprano para ser atendido”. Lo que significa a las 4 de la mañana, si es enero o febrero, se muere del frío, y del miedo, afuera. Además, no hay parqueo abierto. En la calle ponen multas y si sale a mover el carro, cuando ya son las 7 de la mañana le dicen que acaba de llegar, que vaya al final de la cola.

En Seguridad Social: “Hoy la medicina se entregará en una hora”. Cuando no existe esa suerte, se entrega en 4. Sucede en lugares como Autonomía, donde se trata a los pacientes de oncología, con defensas tan bajas, intercambiando virus con los estornudos.

En el Incan: “Las máquinas de radioterapia no funcionan. Llame en los próximos días para saber si ya se puede continuar con su tratamiento”. Los próximos días se convierten en semanas y meses.

Entonces, llegan los recuerdos de los desvíos de dinero en cantidades millonarias y juicios que no terminan de resolverse, dando margen a que se termine el dinero que iba dirigido a una institución hospitalaria y sirvió más bien para comprar una casa de playa. ¿Cuántos tratamientos se podrían adquirir? ¿Cuánto personal podría trabajar en estos lugares para agilizar los procesos?

Les contaría más, pero he decidido ser breve, porque no me gustan los malos recuerdos.

La gente fue muy linda en Antigua y en el Incan. Marvin es un técnico de radioterapia de este segundo centro, aunque muy serio, con un corazón y conciencia de su tamaño, inmenso. Me contaron que le dicen “el hombre de plomo”.

Por si había que explicarlo:

–        Las terminaciones nerviosas transmiten el dolor y el miedo al cuerpo.

Cita con el oncólogo

“Todo bien Don Luis…” “Se ve mejor!” “Tiene buen color” “Cosas de rutina” “Cuestión de protocolo” “No sé.…” “Ya no sirvió el tratamiento”

Frases del oncólogo

Cuando uno es pequeño y va al médico, le cuenta todo lo que siente. De inmediato el especialista reacciona con calma y al final pronuncia las palabras que más deseas escuchar: “Todo va a estar bien. Se pasará en un par de días si toma esto y hace lo otro”.

Cuando vas al oncólogo, habla más la señora de la tienda sobre tu esperanza de vida que él.  Por cierto, esa señora es una persona maravillosa.

Al principio la frialdad abruma e indigna. Pasados unos meses y unos procesos, das gracias por el santo silencio del que no sabe nada.  Lo que va pasando es lo que vas viendo y se acabó. Comprendes por fin el valor del hoy, el aquí y el ahora. Y piensas: “ha dejado de ser banal la vida para mi”.  Un día esto o cualquier otra cosa te hará pasar a otro plano.

Es común leer artículos sobre hospitales efectuados por personas que van a pasar un par de horas a los lugares y creen que pueden juzgar a médicos e instituciones. Por sobre todo, soy periodista y sé que no se hace un buen reportaje si no se tiene un par de meses, buena dirección y compañeros de talla. Pero, definitivamente, no hay nada como la experiencia propia. Esa es la que le da valor a este escrito, aunque aún así, no deja de ser un punto de vista.

Jueves de Todo en una

Soy periodista

“A veces lo obvio no lo conocen los demás. Hay que decir que aquello no acabó con tu esencia y contarlo”.

iliah.rodas

Su CV dejó de estar vigente…

Muchas gracias. Perdón pero no. Si pudiera explicar por qué no labora desde hace

tanto tiempo…

Claro. A quién interese, le cuento en breve.

Hace un par de años enviudé. Mi esposo tenía cáncer de pulmón. Estuvo enfermo desde el 2014 hasta el 2017, cuando falleció. Al año siguiente me sentí demasiado triste y cansada por lo que significó dicha pérdida (hospitales, hospitales y hospitales), que se sumaba a la de mi padre un año antes. Asumí que las molestias físicas que comencé a experimentar se debían a eso. Pero, en enero de 2019 fui diagnosticada con la misma enfermedad en un estadío avanzado y otra localización.

Terminé las terapias en octubre y fue entonces cuando decidí volver a trabajar.

 La verdad, hasta 2014 lo hice en medios tradicionales escritos. En esa época sobresalía eso a lo que le llamé en 2005 la Jungla de los hijos del pasado, que no era para mí nada más que un conjunto de personas que se cerraron al estilo tradicional de hacer periodismo y no creyeron cuando les dije que se asomaba un grupo de gente en una generación experimental que llevaría todo su esfuerzo a la web, sin tener que pertenecer a la sociedad gris, aquella que no ve un amanecer o un atardecer porque se encierra en una oficina de trabajo de 7 a 6.  No me ocurrió a mí porque fui una reportera de campo. La calle es donde están las noticias, los cuentos, las ideas, el asombro por la vida y por lo tanto lo que se ha de transmitir.

Al salir traté de actualizarme con blogueros interesantes, pero, tuve que detenerme por la enfermedad. No lo lamento. No dejé de escribir, eso y la investigación es lo único que puedo hacer sin esfuerzo, así que hoy por hoy estoy en el punto de retomar la vida porque no morí, y las cosas suceden en la web como lo imaginé.  No tengo experiencia en Internet,  y además, 45 años, pero no pertenezco al a la jungla de los hijos del pasado. Me gusta innovar y aprender de lo que hay al frente más que de lo que queda por atrás.

Gracias por tomarse la molestia de leer mi solicitud. Entiendo perfectamente cuál es la deficiencia de la misma.

Io

Bien. No apelo a la lástima, jamás. Simplemente no hago teatros ni dramas. Lo que acabo de escribir es lo que pasó y ya. No lo puedo adjuntar a mi currículum.

Miércoles de Todo en una

Soy escritora

Al descubierto

Vivía en su interior, hasta que le presentaron lo de afuera

iliah.R

(El fractal en el pensamiento de Ad, imagen tras imagen al caer)

Las detonaciones en su pecho dejaban claro que el sol de mediodía no era compatible con su desgastado organismo. Cada paso que daba era como un descuento de vida. Llevaba 33 periódicos en brazos, sudor desplegado en su rostro, y en su mente un recuerdo que pesaba más que todo ese cúmulo de detalles.

Había vuelto a repartir ejemplares de diarios propios, por los que soñaba que en algún momento podría dar a conocer la fórmula del rescate del arte de dar noticias y ofrecer espacios útiles para empresarios. En sus visiones no era difícil, en la realidad había gente opacando la oportunidad de cambiar. Ad entendía que los conflictos y las soluciones habían abandonado un territorio específico interesado.  El mundo tenía los ojos puestos en todo, así que al escribir, era válido pensar en el mundo entero. Vender las vidas del barrio a las grandes ciudades y ganar con el estilo de la nueva formulación de ideas y las necesidades creadas recientemente, que habían aplazado a las que durmieron en el aburrimiento natural del ser humano llamado consumidor.

– En verdad, no es el escenario predilecto para el acto de ningún ser humano- dijo la mujer, que la había alcanzado luego de observar lo sucedido con Ad. La joven dejó por un momento su estado catatónico y asintió.

 – No me va a creer, pero me caí por ponerle atención a usted. Por cierto, fue una muy buena obra de su parte el que apurara un poco el paso para ver si me había roto una pierna. Pero, no se preocupe, no me pasó nada. Estoy bien, y tuve tiempo para recordar.

– ¿Crees que eres rápida y yo lenta entonces? Bueno, pude observar que no te sucedió nada más complejo que lo que llevas dentro de tu cabeza.

Ad enfureció. Era una señora entrometida, definitivamente, nadie le estaba preguntando nada.¿Cómo lo sabía? el caso era cambiar, y al parecer, su expresión no ayudaba en nada. Pero la dama continuó.

– “Pequeña, si tan solo pudieras levantar la vista un poco, sabrías lo valioso que es ir despacio, atento y seguro. Créeme que el cielo es mucho más interesante que el pavimento. La dirección de tu vida está en tus ojos. Hacia lo que dirijas tu mirada allá irás. Hay respuestas en el cielo y el suelo. Decide tú… Qué bueno que estás bien. Procura reír. Te veías muy divertida en la bajada. Cuando no pasa nada, lo que procede es reír, levantarse y continuar.

Ad era reservada, y de muy buenos modales, a pesar de ser diplomática. Había escuchado en una ocasión que los consejos que no se reciben regresan en mala virtud hacia quien lo proporciona, así que decidió no hacer daño al buen empeño de su hada matutina y agradeció sus palabras. Tenía razón. Lo mejor era reírse de sí misma y continuar.  Con tal determinación, su mp3 se encendió, y la música volvió a sonar.

Próximo miércoles  Nada y nadie

Miércoles de Todo en una

Soy escritora

“Alguna literatura oriental dicta que el amor al prójimo es esencial para fluir en la vida; es el equipo de la trascendencia. Pero si no te amas, no puedes ofrecer mucho que digamos, y te costará entrar en algún grupo”.

Iliah.R.

Si piensas en ello te harás más daño. El amor duele. Nada es para siempre.  Si llamas, serás el perdedor.  A veces, tal vez no se pierde nada con intentar.  Lucha por lo que es tuyo…

Si esto, si aquello y si lo otro.

¡Dios mío! En serio que en la materia natural que menos se confía en este mundo, es en el amor de pareja y de prójimo. Los consejos habituales, más que eso, parecen sentencias de muerte. No entiendo cómo se manejan de ese modo. Parece difícil comprender que la vida es simple; las cosas van una detrás de la otra a un ritmo eficaz y no hay que empujar nada con desconfianza”.

Así escribía Ad, demostrando su inconformidad con lo que sucedía en su vida, y no se detendría a pensar en tal cosa, si no estuviera a punto de cambiar de rumbo.

Los 34 años dejan a esta joven morena de mirada profunda huérfana de pareja, sin trabajo y sin familia. Los amigos los cuenta con los dedos de las manos que sobran al tomar un lapicero. Afuera, los demás lo hacen parecer fácil, pero dentro, es una prisión.

Lo interesante de esta condición de Ad es que no desea, con el corazón, que estalle la tristeza dentro de sí. Eso sería perturbador, la anularía y la haría verse mayor y fea. Ni una sola gota de vanidad u orgullo se reflejaba en esa lucha. Era simple salud interior.

¿Qué pasó para llegar a eso? no era lo importante de resolver

¿En dónde estaba todo aquel bullicio que le hacía recorrer diversas ciudades, conocer mucha gente, escuchar y leer a menudo un te amo salido de su móvil? tampoco le hacía falta descubrirlo. El caso era que ya no había nada más de aquello. El mundo se había borrado por completo.

En el paso del borrador, Ad fue lanzada junto con la basurita del recuerdo inservible que se hace a un lado de la hoja. Estaba golpeada, desorientada y dolida, pero no quería esa sensación en su vida.

Así que, al notar que escribió con grafito y aquello era borrable, ahora buscaría tinta indeleble.

Entonces, y solo entonces -como dice alguna canción-, comenzó a dar color a un manto en blanco que le acompañaba. Donde no había nada y tenía que tener el cuidado que le dejó la experiencia, para que, esta vez, no sucedieran manchas sin sentido.  Cada día sería un reto. Solo trataría de ser transparente, el color del amor por los demás.

1.

….Comienza la carrera

–        “Las calles ya no son de asfalto. Ahora veo concreto debajo…” La mañana era fría y oscura. Típico de los primeros días del año, cuando amanece más tarde. Ad trataba de re-configurar su mente, salió a caminar y para no activar los mensajes tortuosos que provenían de un dispositivo musical, lo llevaba apagado, con audífonos puestos en sus oídos, para distraer el frío. La excusa era sentir calor y fingir demencia.  En la lejanía de la carretera, frente a Ad, se veía una mujer de unos 60 años vestida de blanco que caminaba erguida, confiada y con una dulce sonrisa marcada en su rostro. Ad se distrajo de su camino al verla, tropezó y cayó al suelo. La vergüenza no era parte de las emociones de su vida, pero tenía que admitir que se sintió torpe y su falta de condición física la desilusionó por completo. Llorar había dejado de tener sentido para ella así que se quedó en el suelo y vio que el pavimento estaba frente a su nariz. Entonces notó el complejo silencio del momento. Era árido, duro y sucio.

Sigue leyendo y conoce más sobre Ad el próximo miércoles.

Martes de Todo en una

Soy sobreviviente

Hoy por hoy, el cáncer es un mal decir

“Dijeron que al pasar un año las cosas volverían a la normalidad… Nada es normal. Sólo es…”

iliaH.rodas

Los sentimientos de falta continúan aunque, creo que ya puedo vivir sin mi esposo. Él falleció de cáncer en 2017, y hace unos meses me diagnosticaron a mí con el mismo problema. Pero, hoy puedo decir Feliz Año 2020.

Hay gente del otro lado del charco que le llama el “Big C”, yo no le doy el puesto de grande. Es desgastante y solo quien lo ha vivido lo sabe. Es, más bien, pequeño, es una célula loca y guerrillera que hace adeptos y pelea contra la nada, como hija de la estupidez. Es acomplejada y resentida, y en su intento por hacerse notar, causa mucho dolor, allí en su carrera por destruir un sistema original perfecto.

Así la veo cada vez que viajo a mi interior y pienso ¿en qué momento ese bicho decidió que había encontrado un buen sitio para acomodar su parásita existencia…?
Me di cuenta que estaba allí porque mis defensas, amigas de toda una vida, se vieron mal y al mes de fallecer el Gordo no descansé del año y medio de incertidumbre y angustia causadas por su padecimiento, sino que extrañamente bajé 20 libras y la fiebre se hizo mi compañera …

Mi beba anunció que se iba a casar a finales de 2018, así que lo dejé de lado y continué la vida, como siempre con amor y tomando analgésicos.  Al pasar la boda y vivir esta mi tercera pérdida (mi papá falleció en 2016), el dolor estuvo a punto de matarme y el diagnóstico en sala de emergencia fue “CA…” el lugar y el estadío me lo quedo porque es deprimente.

Hoy, después de pasar por terapias indignantes y estar a punto de morir, cuento cosas sobre el espíritu… El miedo es mala educación. La buena educación es saber a qué has venido a la tierra y conocer las circunstancias de la existencia.

Andreas Moritz asegura en su obra literaria que esta enfermedad es sólo un aliado del cuerpo humano, cuando éste ha colapsado… En mi caso, aquello tiene sentido. Se cura en tanto se cura el alma.


Qué terribles los hospitales, próximo martes.

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